Entrevista · Estrella Justo

“Ego Galego, la tienda que siempre me hubiese gustado que hubiese en Barcelona y no encontraba”.

En la esquina de la calle Mozart con Goya, frente a la plaza de la Vila, ahí está, un oasis gallego en pleno corazón de Gràcia. ¿Su fundadora?, Estrella Justo, una gallega enamorada de su tierra, de su gastronomía, y que harta de extrañar el buen producto gallego durante años, decidió traerlo a su lugar de residencia.

Pero nada tiene que ver Estrella con el mundo del comercio, llegó a Barcelona hace más de diez años tras finalizar sus estudios de Ingeniería Forestal en Pontevedra. Y lo que en un principió se planteó como una breve etapa de su vida fuera de Galicia, al final se alargó. Tras 9 años trabajando como ingeniera textil y forestal, decidió quitarse aquella espinita clavada desde la Universidad, emprender su propio negocio.

Justo ahora, en el mes de febrero, se cumplen dos años de la apertura de Ego Galego, un proyecto que comenzó siendo una pequeña tienda de productos gallegos de calidad, pero que es, a día de hoy, la responsable de que numerosos productores pequeños de Galicia distribuyan su género en distintos restaurantes y comercios de la ciudad de Barcelona.

¿Por qué una tienda de productos gallegos en la Plaza de la Vila del barrio de Gràcia? ¿es amor por tu tierra? ¿fé en la calidad de la gastronomía gallega?

Digamos que soy una gallega emocional, enamorada como una loca de mi tierra, y por otro lado, siento una atracción fatal por Barcelona, la cual me sedujo desde el primer día en que la visité, y ya no fui capaz de separarme de ella.

Así que pensé por qué elegir si se pueden tener ambos! Y lo que hice fue traer lo mejor de Galicia al centro del corazón de Gràcia, y así nació Ego Galego, la tienda que siempre me hubiese gustado que hubiese en Barcelona y no encontraba.

¿Eres pionera en Barcelona con el concepto de “tienda exclusiva de productos gallegos? ¿fantaseas con llevar ego galego a otros puntos de la ciudad?

Sí, Ego Galego es una tienda de productos exclusivamente gallegos, pero no solo por el origen de los mismos, sino la manera de hacer, la manera de entender el producto. Es el oasis gallego que todo morriñento necesita para curar su alma.

Fantaseo con que Ego Galego llegue a cada uno de los hogares de un gallego inmigrado, de un catalán curioso, de un vasco amante de la buena cocina, de un asturiano primo hermano, de un extremeño del “Buen Camino”, de un sevillano adicto a los mejillones de las rías…de un ciudadano de cualquier parte del mundo que sepa sentir la esencia de esa región mágica.

¿Qué filosofía hay detrás de la selección de vuestros productos? ¿ego galego apuesta por el producto ecológico?

Ego Galego apuesta por el buen producto. Mucha gente confunde nuestro logo y cree que nos llamamos Eco Galego, pero se trata de un error de lectura. Somos Ego Galego, y como el nombre indica, estamos orgullosos de nuestras raíces. Es por ello que apostamos por productos en los que confiamos, tanto por su calidad, así como por su filosofía de fabricación y las personas que hay detrás de ellos.

Ego Galego es una manera de entender la vida, lejos de lo impersonal que pueden ser las grandes superficies, en Ego Galego hay una cara visible detrás del mostrador que representa a los productos que vendemos, y eso nos hace creer en cada uno de los que llenan nuestras estanterías.

Como comerciante, ¿cómo has vivido todo este periodo de incertidumbre política y económica que ha experimentado Catalunya?

Con incertidumbre!! (jajaja)

Cualquier situación de este tipo genera un cierto desasosiego porque hay tanta información y desinformación al mismo tiempo que todo es impredecible. Por suerte, mi público es cliente habitual, que compra nuestros productos porque quiere esos productos y no ningún otro, con lo que nadie dejó de venir a comprar su ración de empanada de zamburiñas a pesar de la situación.

Y como joven emprendedora, ¿la especulación que atiza a la ciudad no te frenó a ubicarte en el corazón de uno de los barrios más emblemáticos de Barcelona?

Son momentos difíciles para abrir negocios, hay que echarle un par teniendo en cuenta los precios de los alquileres, los impuestos, los márgenes pequeños y toda la competencia que existe hoy en día. Pero cuando hay algo dentro de ti que te mueve a hacerlo, tienes que arriesgarlo y ponerle todas las ganas, porque sino, siempre te quedarás con la duda de qué habría sucedido si lo hubieses intentado.

En ocasiones, las circunstancias más desfavorables pueden convertirse en tu mejor herramienta, puesto que tienes que ser mucho más analítica y eficiente, con lo que si al final lo consigues, se saborea mucho más.

Dos años de ego galego, ¿qué extrañan más los gallegos? cuéntanos cuales son esos productos “estrella”.

La gastronomía gallega es tan rica y variada que es difícil elegir una sola cosa, pero te puedo asegurar que un gallego jamás va a acostumbrarse a que al freír las patatas se queden dulces, a que el licor café no sea ni licor ni café sino una bebida extraña marrón, a que la empanada sea de masa hojaldrosa y a que la tetilla gallega no se desparrame al cortarla!

¿Cuál es el cliente potencial de una tienda de productos gallegos? ¿hay mucho forastero aficionado al producto gallego?

Cualquier persona con criterio gastronómico. El “pulpo á feira” es uno de los productos gastronómicos más consumidos en los restaurantes de Barcelona por los extranjeros. La marca Galicia Calidade se vende sola porque el producto que hay detrás es de sobra conocido por ciudadanos de todas partes precisamente por la calidad del producto. La marca es el propio producto.

¿Dónde está el valor añadido de tu tienda? ¿Qué la convierte en una tienda especial, además de la exclusividad de la procedencia de sus productos?

El valor de la tienda y lo que la hace especial es el equipo humano que forma parte de ella. Cuando digo equipo humano que forma parte de ella no solo me refiero a los trabajadores, sino también a los clientes, ya que Ego Galego es una manera de entender la vida, una manera de ser, una manera de convivir, y es por ello que se va convirtiendo poco a poco en una gran familia.